Adorni, en el centro del desgaste: ya tiene peor imagen que Cristina Kirchner en un clima de desconfianza generalizada
Un estudio de Giacobbe expone el deterioro de la imagen del jefe de Gabinete en medio de denuncias por enriquecimiento ilícito. El malestar social escala y también golpea al presidente, con más de 55% de imagen negativa.
En una Argentina atravesada por la incertidumbre económica, la caída del poder adquisitivo y un creciente malestar social, la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convirtió en uno de los focos más visibles del desgaste político del Gobierno.
Según un relevamiento de la consultora Giacobbe y Asociados, Adorni registra niveles de rechazo que superan incluso a los de Cristina Fernández de Kirchner, en un dato que refleja no solo su situación judicial sino también el clima de desconfianza que atraviesa a la dirigencia.

El estudio pone el foco en el llamado “caso Adorni”, vinculado a viajes al exterior y compra de inmuebles que investiga la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito. En ese marco, el principal motivo de malestar entre los encuestados es el uso de recursos públicos en beneficio personal, señalado por el 39,3%.
Le siguen la “contradicción política” entre discurso y conducta (33,9%), y la percepción sobre la cobertura mediática (17,3%), que escala entre votantes oficialistas, evidenciando grietas incluso dentro del propio electorado del Gobierno.

El deterioro de la imagen no se limita a Adorni. El presidente Javier Milei también muestra signos de desgaste: su imagen negativa alcanza el 55,6%, frente a una positiva del 36,1%, en un contexto donde las expectativas iniciales conviven con la dureza del ajuste y sus consecuencias en la vida cotidiana.
En paralelo, el mapa político aparece atravesado por la polarización y la fragmentación. La dirigente con mejor imagen positiva es Patricia Bullrich, con 37,2%, seguida por el gobernador bonaerense Axel Kicillof (34,8%). Más atrás quedan Cristina Kirchner (26,8%) y la vicepresidenta Victoria Villarruel (20,6%), ambas con altos niveles de rechazo.
Pero más allá de los nombres propios, el dato que atraviesa el estudio es el estado de ánimo social. En una “nube de palabras” que mide percepciones, predominan términos como “incertidumbre”, “tristeza” y, en menor medida, “esperanza”, una combinación que refleja la tensión entre expectativas de cambio y el impacto concreto de la crisis.
En ese clima, la corrupción sigue siendo un eje central de la mirada pública. Al consultar sobre qué gobierno desde 1983 quedó más asociado a estos hechos, la mayoría apuntó a la gestión de Cristina Kirchner (44,4%), seguida por la actual administración de Milei (31,3%), lo que evidencia que la desconfianza no distingue colores políticos.
El informe deja una conclusión incómoda para el oficialismo: en medio de un ajuste profundo y una economía que todavía no ofrece alivio, los cuestionamientos éticos y el desgaste de imagen comienzan a pesar tanto como las variables económicas. Y en ese escenario, figuras clave del Gobierno, como Adorni, aparecen cada vez más expuestas.