Alarmante: el desempleo porteño afecta a más de 100 mil personas y más de la mitad son mujeres
La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó a 107.000 personas en el tercer trimestre del año. Aunque el índice se mantuvo estable, el dato esconde una desigualdad persistente: casi seis de cada diez desocupados son mujeres y la Zona Sur vuelve a exhibir los peores indicadores.
La Ciudad de Buenos Aires cerró el tercer trimestre de 2025 con una fotografía laboral que combina estabilidad estadística y fragilidad social. Según el Instituto de Estadísticas y Censos porteño (IDECBA), el 6,3% de la población económicamente activa se encuentra desocupada, lo que equivale a unas 107.000 personas sin empleo.
El número replica el nivel registrado en el mismo período del año pasado, pero mejora frente al segundo trimestre, cuando la desocupación había trepado al 7,7%. La baja intertrimestral —1,4 puntos porcentuales— sugiere un alivio parcial, aunque lejos de despejar las tensiones estructurales del mercado laboral porteño.
El rostro femenino del desempleo
Detrás del promedio se esconde un dato contundente: el desempleo golpea con más fuerza a las mujeres. El 57,8% de las personas sin trabajo en la Ciudad son mujeres, con una tasa de desocupación del 7,4%, frente al 5,2% registrado entre los varones.

La brecha de género vuelve a quedar expuesta como una constante del mercado laboral urbano, incluso en un distrito con indicadores históricamente mejores que el promedio nacional.
Una Ciudad partida en dos
La geografía también marca diferencias. La Zona Sur concentra la mayor tasa de desocupación, con un 7,4%, por encima del promedio general. En contraste, las zonas Norte y Centro muestran mejores niveles de actividad y empleo, con tasas que superan holgadamente a las del sur porteño.
Mientras en el Norte y el Centro la tasa de empleo ronda el 61%, en el Sur cae al 53,2%, consolidando una brecha territorial que se mantiene a lo largo del tiempo y desafía cualquier lectura homogénea de la Ciudad.
Jóvenes y adultos mayores, los más relegados
El informe también revela disparidades etarias. Las tasas de actividad más bajas se registran entre los jóvenes de hasta 24 años y los mayores de 65, con niveles que apenas superan el 25%. En cambio, el grupo de entre 25 y 49 años muestra una participación casi plena en el mercado laboral, con una tasa de actividad superior al 93%.

La segmentación etaria refuerza la idea de un mercado laboral que integra con dificultad a quienes recién ingresan y a quienes buscan prolongar su vida activa.
Un empleo concentrado y con alta informalidad
El mapa del empleo porteño continúa dominado por el sector servicios, que concentra el 73% de los puestos de trabajo, seguido por el comercio y, más atrás, la industria y la construcción.
Sin embargo, la calidad del empleo aparece como uno de los principales desafíos. La tasa de subocupación horaria se ubicó en 8,2%, aunque con una baja interanual significativa. Aun así, más de la mitad de las personas subocupadas no busca activamente trabajar más horas, un dato que refleja desaliento o adaptación a la precariedad.

En términos de formalidad, si bien el 72,6% de los ocupados es asalariado, casi un tercio no cuenta con descuentos jubilatorios. Entre quienes hoy están desocupados, el 58,1% de los asalariados no estaba registrado en la seguridad social en su último empleo.
Un mercado que expulsa rápido
El perfil de quienes perdieron su trabajo refuerza la fragilidad del sistema: la mayoría proviene del sector privado, del rubro servicios y de puestos de baja calificación. Casi siete de cada diez tenían menos de cinco años de antigüedad y más de un tercio no alcanzó siquiera a cumplir un año en su último empleo.
La Ciudad exhibe así un mercado laboral que crea empleo, pero con vínculos inestables, alta rotación y una desigualdad persistente que se refleja en género, edad y territorio.