Cristina Kirchner reactiva su agenda internacional desde la prisión domiciliaria y recibe a referentes de la región

01 de agosto de 2025
Redacción La Plata Diario

La ex presidenta mantendrá reuniones con Ernesto Samper y Gabriela Rivadeneira en su residencia, donde cumple prisión domiciliaria. Busca posicionarse como figura influyente en el debate político de América Latina.

A pesar de cumplir prisión domiciliaria, Cristina Fernández de Kirchner vuelve al centro de la escena regional. Este viernes, la ex mandataria argentina tiene previsto recibir en su residencia al ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, y a la ex titular de la Asamblea Nacional de Ecuador, Gabriela Rivadeneira, en una jornada cargada de simbolismo político.

Ambos encuentros, confirmados por allegados al entorno kirchnerista, girarán en torno al análisis del contexto actual en América Latina, con especial foco en los desafíos de los gobiernos progresistas frente al avance de proyectos liberales en el continente. Las reuniones están pautadas para las 16:00 y 17:00 horas respectivamente, y se desarrollarán en el domicilio donde Cristina Kirchner permanece bajo arresto, en el marco de una condena por corrupción que aún genera tensiones políticas internas y externas.

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Con estas gestiones, la también presidenta del Partido Justicialista Nacional busca revitalizar su influencia en el plano internacional, en momentos donde la izquierda latinoamericana enfrenta una etapa de repliegue o transformación en varios países. La visita de Samper, referente histórico del progresismo colombiano y ex secretario general de UNASUR, refuerza esa intención. A su vez, la presencia de Rivadeneira, vinculada al correísmo ecuatoriano, marca un claro alineamiento con sectores que resisten el avance de la derecha en la región.

El movimiento no es casual. Se produce en plena reconfiguración del tablero político sudamericano y apunta a mantener a Cristina Kirchner como una interlocutora válida en los foros progresistas internacionales, más allá de sus restricciones legales. En este sentido, sus reuniones de alto perfil pueden interpretarse como una forma de ejercer poder desde los márgenes del sistema institucional, apelando a su capital simbólico y a su red de contactos forjada durante sus años en la presidencia.

Mientras su figura divide aguas en el escenario político local, la expresidenta ensaya un regreso estratégico al debate regional. Su objetivo parece claro: ser parte activa en la construcción de una alternativa continental al modelo que representa Javier Milei y otras expresiones del ultraliberalismo que ganaron terreno en América Latina.