Mondelez frena la producción en Pacheco: la crisis del consumo pega fuerte en las alimenticias más poderosas

05 de diciembre de 2025
Redacción La Plata Diario

La multinacional que fabrica Oreo, Terrabusi y Milka tomó una decisión inédita: suspende a 2.300 empleados por 21 días, baja turnos y produce solo lo necesario. Las importaciones más baratas y la caída del consumo golpean al corazón de la industria alimenticia.

La caída del consumo, empujada por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, llegó a un punto crítico incluso para gigantes consolidados. Mondelez International, una de las mayores alimenticias del país y propietaria de marcas icónicas como Oreo, Terrabusi, Pepitos, Milka y Tang, decidió frenar parte de su producción en la planta de General Pacheco, el complejo industrial más grande que tiene en Argentina.

La empresa confirmó un apagado programado de líneas de producción durante diciembre, un mes históricamente fuerte por la demanda estacional. La medida implica adelanto de vacaciones, reducción de relevos, licencias especiales y menor uso de la capacidad instalada, con impacto directo sobre 2.300 trabajadores, que fueron suspendidos por 21 días.

Distribuidora General Belgrano

La decisión no sorprende a quienes siguen la evolución del sector. En junio, Mondelez había advertido al Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA) sobre una “situación crítica”: stock acumulado, ventas frenadas y presión por importaciones a precios más competitivos. Esa señal, ignorada entonces, hoy se materializa en un parate que deja al descubierto la profundidad de la crisis.

Ventas en derrumbe y depósitos llenos

Delegados y fuentes internas aseguran que las ventas cayeron unas 15.000 toneladas en lo que va del año, especialmente en categorías que suelen traccionar el volumen de la compañía: galletitas, chocolates y alfajores.
Mayoristas que compran menos, góndolas donde ganan terreno marcas importadas y depósitos que llegaron a su límite de almacenamiento definieron el escenario: se produce solo lo necesario para sostener abastecimiento, nada más.

En Pacheco, los protocolos ya están activados:

  • Una semana de vacaciones pagas + una semana de licencia,

  • Asignación a limpieza y mantenimiento para quienes no adhieran,

  • Desconexión temporal de varias líneas productivas.

El mismo esquema se replica en la planta de Villa Mercedes, donde se trabaja “a demanda”, con turnos acotados y planificación ajustada día a día.

Argentina | Mondel?z International, Inc.

Importaciones, dólar y “economía libertaria”

La “economía libertaria”, como la definen dirigentes del sector, generó una ecuación preocupante:
consumo interno retraído + productos importados más baratos = presión sobre la industria local.

En chocolates y galletitas, fuentes privadas confirman que los precios relativos externos son más competitivos, lo que redujo la rotación y obligó a frenar maquinaria. La empresa intentó meses atrás ordenar internamente el esquema laboral: revisar ausentismo, modificar turnos y recortar descansos. El sindicato rechazó la propuesta.

Aunque los bonos anuales y beneficios no fueron tocados, febrero y marzo asoman como meses determinantes: si los inventarios no bajan y el consumo no se recupera, 2026 podría arrancar con una utilización de la capacidad industrial muy por debajo del promedio histórico.

Mondelez, referencia del sector, prende una luz amarilla que ya observan el resto de las multinacionales alimenticias en la Argentina.