Segunda caravana frustrada: vecinos de Corrientes repudiaron y echaron a Karina Milei y Martín Menem
En menos de 24 horas, dos caravanas libertarias terminaron en escándalo. Tras los piedrazos que obligaron a evacuar a Javier Milei en Lomas de Zamora, ahora fue el turno de Karina Milei y Martín Menem en Corrientes: vecinos los repudiaron, la caminata duró apenas unos metros y hasta hubo denuncias de agresiones a la prensa en medio del escándalo por las coimas en la ANDIS.
La campaña de La Libertad Avanza atraviesa su peor momento. Luego del escándalo por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y la filtración de audios explosivos de Diego Spagnuolo, el oficialismo no logra encontrar aire en sus recorridas proselitistas. Lo que ocurrió este jueves en Corrientes lo confirma: la caravana que encabezaban Karina Milei y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, apenas duró unos metros. Vecinos enfurecidos repudiaron la presencia libertaria y obligaron a evacuar a los dirigentes, en una postal que remite al fracaso que 24 horas antes sufrió Javier Milei en Lomas de Zamora, cuando una lluvia de piedras terminó forzando su salida anticipada.
Una caminata que no llegó a una cuadra
La convocatoria en Corrientes buscaba mostrar fuerza antes de las elecciones provinciales del próximo domingo, donde se definirá al sucesor del gobernador radical Gustavo Valdés. La estrategia era sencilla: caminar unas cuadras con Lisandro Almirón, el candidato local de Milei, y mostrarse cercanos a la gente. Sin embargo, lo que se esperaba como un acto de apoyo terminó en escándalo.
En menos de una cuadra, la caravana fue interrumpida por vecinos que comenzaron a increpar a los dirigentes. Los gritos de repudio, los insultos y las acusaciones por el caso ANDIS fueron in crescendo hasta que la seguridad presidencial debió evacuar a Karina Milei y a Martín Menem, que se retiraron entre empujones.
El repudio y el contexto del escándalo
El clima adverso para el oficialismo no surge de la nada. En los últimos días, la filtración de audios del exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, dejó al descubierto un presunto entramado de sobreprecios, coimas y negocios con medicamentos que involucran directamente a Karina Milei, a Martín y a Eduardo “Lule” Menem, el hombre fuerte de la Casa Rosada.
El escándalo repercutió de lleno en la opinión pública, y las caravanas que buscan mostrar cercanía con la gente terminaron convirtiéndose en un boomerang. El rechazo en Corrientes fue la expresión de ese malestar, que no solo se tradujo en gritos contra “los coimeros”, sino también en empujones y en un clima de tensión política creciente.
Agresiones a la prensa y escándalo televisado
La situación se agravó cuando una periodista de A24 denunció haber sido agredida, junto con su camarógrafo, por militantes libertarios en medio de la evacuación. La transmisión en vivo de LN+ mostró escenas de forcejeos y discusiones con la seguridad de los dirigentes.
Uno de los momentos más tensos se vivió con la irrupción de Iñaki Gutiérrez, funcionario del oficialismo, que discutió a los gritos con una periodista del canal. “¿Se piensan que porque son periodistas pueden empujar a la gente?”, cuestionó en vivo, visiblemente alterado. La escena, reproducida en redes sociales, terminó de exponer la fragilidad del operativo y el nerviosismo del oficialismo frente al rechazo social.
Una seguidilla de fracasos en la calle
Los incidentes de Corrientes confirman un patrón: el gobierno libertario tiene serias dificultades para sostener actos en la vía pública sin que medie repudio popular. Lo que pasó en Lomas de Zamora el miércoles —cuando la caravana de Javier Milei se interrumpió por piedrazos y corridas— se repitió ahora con su hermana y con Martín Menem en Corrientes.
En ambos casos, los dirigentes no lograron recorrer más que unos metros y debieron retirarse bajo insultos, con un fuerte dispositivo de seguridad y con imágenes que recorren los medios nacionales.
El clima político que se agrava
“Hay un clima horrible, horrible. Un clima político horrible”, describió el periodista Eduardo Feinmann desde el piso de LN+, mientras su colega en Corrientes relataba los momentos de máxima tensión. Las imágenes de vecinos enfrentados con militantes libertarios, las denuncias de agresiones a la prensa y los gestos desbordados de funcionarios como Gutiérrez alimentan la sensación de un escenario político cada vez más áspero.
En un año electoral, lo ocurrido en Corrientes pone en evidencia no solo el rechazo ciudadano hacia la gestión Milei, sino también la incapacidad del oficialismo de controlar la calle, un territorio clave en tiempos de campaña.
La postal de las caravanas fallidas —primero en Lomas de Zamora, ahora en Corrientes— ya se convirtió en un símbolo de la debilidad política que atraviesa el espacio libertario en medio de denuncias, escándalos y un humor social cada vez más adverso.