Milei, un presidente en fuga: la caravana fallida en Lomas de Zamora que duró apenas cinco minutos
28 de agosto de 2025
Lomas de Zamora fue escenario de un episodio insólito para Javier Milei: el presidente intentó desplegar una caravana política, pero la recorrida duró apenas cinco minutos. Entre insultos, abucheos y falta de organización en la seguridad, el mandatario debió ser evacuado de urgencia, dejando la imagen de un jefe de Estado vulnerable y desconectado de la realidad.
La visita de Milei a Lomas de Zamora fue presentada por el oficialismo como un gesto de cercanía con “el pueblo”. Sin embargo, lo que debía ser una muestra de fuerza política terminó en un bochorno. La caravana se vio desbordada por el repudio de los vecinos, que lo recibieron con gritos e insultos.
La falta de coordinación en el operativo de seguridad obligó a cortar de inmediato la actividad: el presidente apenas pudo permanecer cinco minutos en las calles antes de ser retirado.
La camioneta presidencial y las multas impagas
Un detalle que no pasó desapercibido fue el vehículo en el que se trasladaba Milei. Según trascendió, la camioneta utilizada arrastra multas impagas de tránsito en la provincia de Buenos Aires.
La ironía es inevitable: el presidente que predica el orden y la responsabilidad fiscal se pasea en un rodado con deudas acumuladas. El episodio alimentó aún más las críticas en redes sociales, donde la imagen de la caravana se viralizó acompañada de la etiqueta #MileiEnFuga.
La camioneta que transportó a Milei, Espert, Karina Milei y Sebastián Pareja durante la caravana libertaria tiene 213 infracciones cometidas registradas y debe $41.095.095 en multas.
Se trató de una camioneta Ford blanca, patente AB035IH. La mayoría de las infracciones son por exceso de velocidad, y varias son por circular por carriles prohibidos.
Milei contra los vecinos: provocaciones en medio del repudio
Lejos de mostrarse conciliador, Milei eligió responder a los insultos de los vecinos con gestos desafiantes desde la camioneta. Según testigos, levantó los brazos en señal de burla y lanzó frases de provocación que solo acrecentaron la tensión.
El contraste fue brutal: un presidente que busca mostrarse como líder popular, pero que termina enfrentado a la misma gente que debería escuchar. La escena dejó una postal de debilidad política y desconexión social.
Un escenario que anticipa dificultades
La frustrada caravana en Lomas de Zamora no fue un hecho aislado, sino un síntoma de la creciente tensión que enfrenta Milei en el conurbano bonaerense.
El intento de trasladar su estilo de campaña al ejercicio del poder parece chocar con un clima social enrarecido por la inflación, los ajustes y la falta de respuestas concretas. Lo que debía ser una demostración de poder terminó revelando fragilidad.