Cambio del huso horario en Argentina: qué países lo aplican y cómo afecta a la salud
26 de agosto de 2025
El debate por el regreso del horario de verano vuelve a instalarse en la agenda. Más de 70 países aún lo utilizan, mientras otros lo descartaron por sus efectos en la salud y el bajo ahorro energético.
El cambio del huso horario vuelve a ser tema de discusión en la Argentina. Esta medida, aplicada en muchos países dos veces al año para aprovechar mejor la luz solar, despierta polémica por sus efectos en la vida cotidiana, la economía y la salud.
En el mundo, la práctica divide opiniones: algunos gobiernos la defienden por el supuesto ahorro energético, mientras que otros la abandonaron al considerar que los beneficios no compensan los perjuicios sobre el bienestar de las personas.
Qué países aplican el cambio horario
Actualmente, más de 70 países en todo el mundo utilizan el sistema de horario de verano o invierno. Entre ellos:
-
Estados Unidos y Canadá: cambian la hora en marzo y noviembre.
-
Unión Europea: ajustan en marzo y octubre, aunque existe un fuerte debate para eliminarlo.
-
Chile y Paraguay: en Sudamérica, son los principales en mantenerlo.
-
Australia y Nueva Zelanda: aplican el cambio durante la temporada de verano.
Por el contrario, países como Argentina, Brasil, Ecuador, Perú y Colombia decidieron dejarlo de lado en los últimos años. El argumento principal: el ahorro energético es mínimo y los efectos negativos sobre la salud son significativos.
Cómo impacta en las personas
El ajuste de los relojes no es una cuestión menor. Los especialistas en cronobiología advierten que el cambio horario puede provocar:
-
? Alteraciones en el sueño: el cuerpo tarda entre 3 y 7 días en adaptarse.
-
? Menor rendimiento laboral y escolar: cansancio y dificultad para concentrarse.
-
? Efectos en la salud mental: irritabilidad, estrés y cambios en el ánimo.
-
?? Mayor riesgo en personas vulnerables: quienes padecen problemas cardíacos o respiratorios sienten más intensamente la alteración en el reloj biológico.
El debate en Argentina
En el pasado, la Argentina aplicó el horario de verano en varias oportunidades, pero lo descartó en la última década. Aunque el objetivo era ahorrar energía, estudios recientes muestran que el impacto real es cada vez menor debido al uso de tecnologías más eficientes de iluminación y climatización.
Mientras tanto, la discusión sigue abierta: para algunos, el cambio significa más horas de sol para actividades recreativas; para otros, se trata de una alteración innecesaria que afecta el descanso y la salud.