Javier Milei en Davos: un discurso cargado de odio, acusó a los homosexuales de pedófilos y recibió pocos aplausos
23 de enero de 2025
El Presidente argentino volvió a emitir un discurso en el marco del Foro Económico Mundial que se realiza en Suiza. Dijo que "el wokismo es un cáncer que hay que extirpar" y defendió al magnate Elon Musk quien fue acusado de nazi tras un gesto con la mano levantada.
Javier Milei continúa con su postura provocadora, incrementando su discurso de confrontación a medida que pasa el tiempo. En su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente argentino no solo volvió a cargar contra los "zurditos" como el año pasado, sino que ha renovado su ataque, ahora con un enfoque en lo que él denomina el "wokismo". Frente a una sala menos concurrida que en 2024, Milei dedicó casi media hora a exponer su visión crítica sobre el mundo occidental, el cual, según él, está corrompido por una serie de ideologías y estructuras perjudiciales para la libertad y el bienestar.
La crítica global de Milei
Durante su intervención, Milei no escatimó en señalar a numerosos actores que, según él, son responsables de los males actuales: gobiernos, organismos internacionales, universidades, medios de comunicación, bancos, sindicatos y más. A su juicio, todos han actuado en función de intereses propios, contribuyendo a la creación de lo que él califica como "aberraciones sociales". Entre los objetivos de sus críticas se destacan la ideología de género, el aborto, el feminismo y la justicia social, temas que, para Milei, han desviado a la sociedad de su verdadero camino hacia la libertad.
Los "culpables" del desorden según Milei
El presidente argentino fue especialmente duro con las políticas de género y la ideología del aborto, asegurando que el primero es una invención del "wokismo" y cuestionando la necesidad de abordar cuestiones como la igualdad de género en un mundo libre. Además, atacó a las políticas migratorias, señalando que, en Europa, se ha permitido la entrada de personas que él considera peligrosas, simplemente por no compartir las mismas creencias religiosas. También criticó a los organismos internacionales, incluyendo a la Unión Europea, a la que acusó de manipular procesos democráticos, un señalamiento que omite hechos comprobados sobre intervenciones externas en ciertos países.
El nuevo "orden" según Milei
Milei no solo atacó a las instituciones internacionales y a los gobiernos, sino que también destacó que la única forma de cambiar el rumbo es mediante una transformación radical de las estructuras de poder. En su opinión, la política debe centrarse en reducir drásticamente el tamaño del Estado y eliminar la burocracia supranacional. En un claro ataque a los organismos multilaterales, subrayó que los foros como el de Davos no están haciendo nada para frenar los problemas que él denuncia, y acusó a sus integrantes de ser responsables de muchos de los males de la sociedad contemporánea.
Reacciones en Davos
Tras el enérgico discurso de Milei, la reacción en el Foro de Davos fue mixta. Mientras algunos permanecieron atónitos por el tono agresivo del presidente, otros se mostraron visiblemente incómodos, y los aplausos fueron escasos. La sala, que se llenó parcialmente al principio de la intervención, se vació rápidamente a medida que avanzaba su discurso. Marisol Argueta de Barillas, responsable del Foro para América Latina, trató de mantener la compostura, pero no pudo ocultar su desconcierto ante las duras palabras de Milei.
El sociólogo francés Olivier Alexandre reflexionó sobre el tono de "enemistad" que Milei parece abrazar, señalando que su discurso se aleja de la empatía y la inclusión, enfocándose en el odio y el rechazo hacia aquellos con los que no comparte su visión. Este sentimiento fue compartido por otros asistentes, como el exministro francés Hubert Vedrine, quien advirtió que, incluso tras la salida de figuras como Trump y Milei, las ideas que defienden podrían perdurar más allá de sus mandatos.
El futuro de Milei y sus aliados
Por otro lado, el presidente argentino aprovechó la ocasión para fortalecer su relación con figuras internacionales que considera aliados, como el presidente de El Salvador Nayib Bukele, el primer ministro húngaro Viktor Orbán y el empresario Elon Musk, a quienes destacó como ejemplos de valentía y creatividad.
Milei también mencionó que Argentina está sirviendo como un "experimento" de lo que podría suceder en el resto del mundo si las ideas que él promueve logran prevalecer. Asegura que los éxitos de su gestión en Argentina validan su enfoque y que lo que está viviendo el país sudamericano debería servir como advertencia para Occidente, que, según él, sigue en un camino de autodestrucción.
Conclusión: La persistencia de Milei en su discurso radical
Aunque el Foro de Davos no fue un espacio receptivo para sus propuestas, el presidente argentino no parece dispuesto a suavizar su discurso. Lejos de frenar su enfoque radical, la creciente presencia de figuras como Milei y el auge del populismo en diversas partes del mundo parecen darle fuerzas para seguir adelante con sus políticas, confiado en que su mensaje es el que, eventualmente, marcará el rumbo de una nueva era.
A medida que el discurso de Milei se intensifica, las críticas hacia su figura también se multiplican, pero lo cierto es que el presidente argentino está logrando atraer la atención internacional, impulsando su imagen de líder dispuesto a desafiar el statu quo. Sin importar la controversia que sus palabras generen, parece que Javier Milei está preparado para seguir adelante con su cruzada contra lo que él considera los enemigos de la libertad y el progreso.