La triste noticia por la salud de Bastian: tiene "lesiones cerebrales y cervicales severas producto del traumatismo"
22 de enero de 2026
El nuevo parte médico confirmó daño neurológico y compromiso en la columna cervical del nene de 8 años que permanece internado en terapia intensiva. Su pronóstico sigue siendo reservado.
Bastián Jerez, el niño de 8 años que resultó gravemente herido en el accidente ocurrido en la ciudad balnearia de Pinamar, sufrió lesiones cerebrales y cervicales severas, según el último parte médico al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Las lesiones fueron confirmadas tras la realización de una resonancia magnética del cerebro y de la columna cervical, estudios que permitieron a los equipos médicos dimensionar el alcance del traumatismo sufrido durante el choque ocurrido en la zona de los médanos.

De acuerdo con la información oficial, profesionales de los servicios de neurocirugía, neurología y terapia intensiva indicaron que el menor continúa con inmovilización cervical estricta, debido al compromiso detectado en la columna.
En tanto, desde el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti”, donde permanece internado, señalaron que Bastián continúa bajo asistencia respiratoria mecánica, con un plan de traqueostomía destinado a asegurar una vía aérea estable y facilitar el tratamiento intensivo.
“El paciente permanece internado en la unidad de terapia intensiva, bajo estricto control médico y con pronóstico reservado”, indicaron fuentes del Ministerio de Salud bonaerense.
El accidente en Pinamar
El hecho ocurrió días atrás en la zona conocida como La Frontera, cuando un UTV en el que viajaba el menor junto a dos adultos y otros niños impactó de frente contra una camioneta. Como consecuencia del violento choque, Bastián sufrió múltiples traumatismos y debió ser trasladado de urgencia.
Desde entonces, el niño fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas y permanece en estado crítico, mientras la causa judicial avanza bajo la carátula de lesiones culposas. Ambos vehículos quedaron secuestrados y a disposición de la Justicia, que busca determinar las responsabilidades del siniestro.
La evolución clínica del menor es seguida de cerca por los médicos y por su familia, que en los últimos días había realizado pedidos de dadores de sangre y cadenas de oración a través de redes sociales.


