La última brabuconada de Javier Milei: echó a dos funcionarios en apenas horas
11 de febrero de 2025
El Presidente tuvo un día de furia y echó a la hija del exministro Domingo Cavallo, que era embajadora ante la OEA, y al titular de la Anses Mariano de los Heros.
Como un torbellino imparable, Javier Milei vivió este martes un verdadero "día de furia". En un escenario cargado de tensiones políticas y acusaciones, el presidente de Argentina se mostró implacable, decididamente dispuesto a cortar cualquier cabeza que, según su visión, pudiera entorpecer su gestión. Desde denuncias de sabotajes en medios de comunicación hasta el despido fulminante de dos funcionarios clave de su administración, Milei mostró una cara autoritaria que bien podría definir su gobierno. Entre ataques a adversarios, purgas internas y una agenda que parece no admitir margen para disidencias, el presidente está construyendo una estructura política sólida, pero de hierro.

Un "sabotaje" mediático y la respuesta de Milei
La jornada comenzó con una entrevista en el canal A24 que, en un principio, parecía ser una conversación más en los medios de comunicación. Sin embargo, los problemas técnicos en los micrófonos de ambos protagonistas, el presidente y el periodista Antonio Laje, rápidamente dieron paso a una acusación grave: Milei no dudó en calificar el error como un "intento de sabotaje". "Interfirieron sobre el sonido", afirmó, destacando que lo ocurrido no fue un simple error técnico. En su opinión, este tipo de incidentes eran una repetición de las "mañas" usadas durante la campaña electoral de 2023, un intento de socavar su mensaje y su presencia en los medios.

El mandatario expresó su malestar sin titubear, diciendo que no le sorprendía que este tipo de maniobras volvieran a repetirse. "Una verdadera vergüenza que haya pasado algo tan bochornoso", agregó, marcando su postura frente a un supuesto ataque de sus rivales. Este incidente no solo sirvió para acentuar la tensión con los medios de comunicación, sino que también hizo evidente la desconfianza de Milei hacia quienes considera sus adversarios. A pesar de las explicaciones técnicas que podrían haberse dado, el presidente rápidamente se inclinó por interpretar lo sucedido como parte de una estrategia para desestabilizar su figura.
?EXCLUSIVO DE RIVADAVIA | Javier Milei: "Mariano de los Heros voló por los aires" @JMilei dialogó con @Cris_noticias y @JonatanViale #Rivadavia630 pic.twitter.com/6oMQ9y9iVE
— Radio Rivadavia (@Rivadavia630) February 10, 2025
La guillotina política: purgas internas y despidos
No pasó mucho tiempo antes de que el presidente volviera a utilizar su "guillotina política", que en este caso cortó la cabeza de dos figuras clave dentro de su gobierno. El primero de los despidos fue el de Ramiro Marra, uno de los primeros aliados de Milei en su carrera política y uno de los rostros más visibles de La Libertad Avanza (LLA). Su salida, según el presidente, no fue una cuestión personal, sino más bien "distrital". Sin embargo, la explicación de Milei sobre este despido fue enigmática. El presidente subrayó que Marra había estado "desconectado" de la política de la Ciudad y que su apoyo al presupuesto que preveía un aumento de impuestos era inaceptable para un gobierno que se había comprometido a reducir la carga tributaria.
Milei fue claro al expresar que no podía tolerar el aumento de impuestos, algo que considera una traición a los principios de La Libertad Avanza. "No podemos avalar una suba de impuestos de ninguna manera", afirmó, subrayando que esa postura era un pilar de su política económica. Para el presidente, Marra había cruzado una línea roja al votar a favor de un presupuesto que, en sus palabras, "sistemáticamente" se alejaba de los principios que defendía su espacio político.
"La reforma jubilatoria no es parte de este momento. No puede reformar el sistema previsional si antes no reforma el sistema laboral." pic.twitter.com/XE6Hpo3iK0
— Javier Milei (@JMileiElecto) February 10, 2025
Pero el día de furia no se detuvo ahí. En una segunda medida contundente, Mariano de los Heros, titular de la ANSES, también fue despedido. La razón fue su actitud de hablar de reformas sin contar con la autorización expresa del presidente. Milei consideró que De los Heros había cometido una "falta de respeto", al involucrarse en temas que no estaban dentro de la agenda política definida por el gobierno. "La agenda política la determino yo, no un funcionario de segundo orden", aseveró, dejando claro que no estaba dispuesto a permitir que sus colaboradores hablaran fuera de lugar.
Este tipo de decisiones fulminantes no solo son indicativas de un estilo de liderazgo autoritario, sino que también reflejan un clima de incertidumbre dentro del propio gabinete presidencial. La guillotina política de Milei sigue funcionando, cortando la cabeza a aquellos que no siguen su línea estricta o se desvían de sus planes.
La salida de Sonia Cavallo: ¿fractura familiar y política?
La guillotina de Javier Milei no se limitó a sus colaboradores más cercanos, sino que también alcanzó a figuras que, en un principio, habían sido vistas como aliadas estratégicas en su administración. En este caso, Sonia Cavallo, embajadora ante la OEA, fue destituida luego de un conflicto que involucró a su padre, el ex ministro Domingo Cavallo. El mandatario acusó a Sonia Cavallo de actuar en connivencia con su padre, quien había criticado duramente la gestión económica de Milei, prediciendo incluso una devaluación del peso y un aumento de la inflación.
Para Milei, las críticas de Domingo Cavallo representaban un ataque a su plan económico, y no estaba dispuesto a tolerar esa forma de disidencia dentro de su círculo cercano. "No se puede estar en la misa y en la procesión", fue su declaración contundente al referirse a la situación de Sonia, quien mantenía una relación cercana con el presidente, pero cuya lealtad comenzó a ser cuestionada debido a la postura crítica de su padre. En este contexto, la destitución de Cavallo fue vista como una forma de alineamiento político en un momento clave del gobierno.
La salida de Cavallo también reflejó las tensiones dentro del gobierno y la dificultad de manejar relaciones familiares y políticas a gran escala. Si bien en sus primeros días de gestión, Milei y Cavallo parecían estar en la misma sintonía, las críticas y los desacuerdos ideológicos terminaron por fracturar esta relación, subrayando una vez más la rigidez y el control absoluto que Milei exige de quienes lo rodean.
¿Un gobierno sólido o una bomba de tiempo?
El "día de furia" de Javier Milei parece ser solo el reflejo de una dinámica más amplia dentro de su gobierno: un presidente que no tolera la disidencia, que corta cualquier fuente de oposición interna y que busca imponer su agenda sin espacio para dudas o cuestionamientos. A pesar de la aparente solidez de su liderazgo, la constante poda de colaboradores, aliados y funcionarios podría terminar siendo un arma de doble filo. La pregunta es: ¿hasta dónde podrá llegar este estilo autoritario sin que la estructura política que ha construido se resquebraje?
Las purgas dentro de La Libertad Avanza y la constante tensión entre el presidente y sus colaboradores parecen dejar poco espacio para la cohesión interna, y la posibilidad de que surjan fracturas irreparables es un riesgo que Milei tendrá que manejar con astucia. Aunque su estrategia parece efectiva para consolidar el poder, también podría crear un ambiente de desconfianza y tensión que, con el tiempo, podría minar su capacidad de gobernar con eficacia.
En este escenario, las decisiones políticas de Milei se han convertido en un reflejo de su visión autoritaria y de su voluntad de imponer su agenda sin contemplaciones. La guillotina política seguirá siendo un símbolo de su gobierno, pero será necesario ver cómo maneja las futuras disidencias y si logrará mantener la cohesión dentro de su espacio político a medida que avanzan los meses y se intensifican los desafíos.


